miércoles, 30 de mayo de 2012

Mirar hacia arriba

Se nos está olvidando mirar hacia arriba. En medio de tanta basura financiera. De tanto ladrón banquero y especulador. De tanta violencia sin sentido como ocurre en Damasco y en el resto de Siria. En medio de tanta crisis. Siempre hay esperanza. O al menos un lugar para respirar un poco de aire puro y poder levantar la cabeza. Para algunos ese lugar puede ser este enlace a un blog del diario El País:


Para poder descansar virtualmente. Y para aquellos afortunados que tengan la dicha de vivir en estos sitios o poder viajar a algunos de ellos. Vale la pena visitar el enlace. Quizás nos rescate un momento de todas esas tragedias cotidianas.
Porque se nos está olvidando mirar hacia arriba...metafóricamente hablando claro...porque todos sabemos que mirar hacia arriba es otra forma de mirar hacia dentro nuestro. Es allí donde no debemos dejar de mirar. Es un reflejo de lo de arriba...creas en lo que crea, creas o no creas.

El lenguaje de la ilustración

En medio de toda esta avalancha tecnológica y visual de los medios de comunicación conviven una cantidad interesante de lenguajes: los textos, ya sean en papel, en internet, en el móvil, en las tabletas, etc. Las imágenes en cualquier soporte. Los datos, cifras, estadísticas y las infografías, estáticas o en movimiento. Los vídeos puros y crudos o los multimedia. Hay de todo. Y para todos los gustos.

Hace un tiempo hubo una conversación en donde estaban presentes un ilustrador, varios infografistas y algún que otro periodista. Se hablaba sobre escribir. Acerca de lo que se puede expresar a través de la escritura. Ideas, sentimientos, emociones de todo tipo. Todo lo que ya conocemos. Y fue curioso observar que nadie hacía referencia al lenguaje de la ilustración. Que tristeza produce ver cada vez menos ilustraciones en los periódicos. Porque una ilustración es un lenguaje. No es sólo el idioma en el que se expresa el artista. Una ilustración "dice" muchas cosas. Muchas de aquel que le dió forma, de la mano que la trazó. Dice mucho de aquello a lo que se refiere. Te habla con colores, con formas, con texturas. Es dinámica por más que su soporte sea estático. Dinámica porque el movimiento lo produce aquel que la contempla. Y como ocurre con muchos lenguajes, algunas de ellas te emocionan, te hablan de una forma intensa y única.

Me da pena ver la ausencia de ilustraciones. ¿Acaso no se pueden reproducir en la web? ¿Es por cuestiones de espacio? ¿Por cuestiones de diseño? Tonterías de diseñadores y programadores. La voluntad ante la belleza jamás recibió un no como respuesta. Me encantaría ver más ilustraciones en los diarios. En las webs de los diarios. En aquellas webs que se dicen vanguardistas. La tipografía es hermosa y por sí sola puede transmitir muchas cosas. ¡Cuánto más una ilustración! No debemos olvidar un lenguaje tan hermoso y que tanto ha dado y da a una profesión como el periodismo. Basta con mirar el número del National Geographic dedicado a la Guerra Civil norteamericana y al papel de los ilustradores. Si con una fotografía se puede opinar, con mas razón con una ilustración.

Tenemos una gran cantidad de lenguajes a nuestra disposición y el de la ilustración es uno de los mas hermosos que podemos hablar. Y es un desafío integrarlo en esta tecnología tan moderna. Un hermoso y enorme desafío. Tanto como el que cada día afrontan los ilustradores y su precioso idioma. (Ilustración de Agustín Sciammarella, Premio Mingote 2006).



http://www.sciamamarella.es/

El interior de las cosas

¿Cuántos gráficos puede haber que nos muestran el interior de un objeto, el funcionamiento de un mecanismo, la composición de una estructura? Costaría mucho dar una cifra. Desde relojes, pasando por edificios, barcos, coches y hasta el cuerpo humano.

Pero lo increíble de estas piezas de publicidad de la Filarmónica de Berlín es la perspectiva de lo que nos muestran. Pueden gustar o no como pieza creativa publicitaria. Desde luego eso esta en el gusto de cada uno. Lo que llama la atención es lo que vemos y lo que no vemos.

Lo que vemos es el interior de un violín, de una guitarra, de una trompeta quizás. Y no hay nada. ¿Pero qué es lo que hay en el interior de una guitarra? Desde un punto de vista infográfico...nada. Y esto impresiona. Porque por nada que veamos, es desde esa misma nada de donde se produce la magia de la música. En donde habita, resuena, hace eco y se potencian los acordes de una guitarra, de un violín, de una trompeta. Del vacío. Quién lo diría. Tan acostumbrados están algunos medios a llenar los gráficos de todo tipo de datos, cifras, números que a veces se olvidan que la nada (los espacios en blanco) permite que la información que ofrecemos "resuene" mejor para el lector. Que ese blanco, esa presencia invisible, potencie, rebote, amplifique y haga resonar el gráfico. Es la fuerza del vacío. Aparente vacío para aquellos acostumbrados a no ver el interior de las cosas. A no ver en el aparente vacío el potencial desde donde todo nace. Allí en el interior de las cosas hay mucho más que vacío.

Muchos medios deberían aprender esto. Si se llena un cuenco hasta el borde acabara rebosando. Así le ocurre a muchos gráficos hoy en día. Nos estamos olvidando de mirar el interior de las cosas y de no asustarnos ante la presencia del vacío. Del blanco. De donde todo nace. Al fin de cuentas es desde una hoja en blanco desde donde todo comienza no?

miércoles, 16 de mayo de 2012

Suerte

Un anciano y su hijo llevaban una pequeña finca.
Solamente tenían un caballo para tirar del arado. Un día, el caballo se fue.
Los vecinos se compadecieron: ¡Es horrible! ¡Qué mala suerte!
"Quién sabe si se trata de mala suerte o no", replicó el granjero.
Una semana después, el caballo regresó de la montaña trayendo consigo cinco yeguas a la granja.
¡Qué suerte extraordinaria!, exclamaron los vecinos.
¿Suerte, mala suerte? ¿Quién sabe?, respondió el viejo.
Al día siguiente, cuando estaba intentando domar a uno de los caballos el hijo cayó y se rompió una pierna.
¡Es terrible! ¡Qué mala suerte!, dijeron los vecinos.
¿Mala suerte? ¿Suerte?
Poco tiempo después, el ejército paso por todas las fincas alistando a los jóvenes para la guerra. El hijo del granjero con su pierna rota no les era de ninguna utilidad, por lo tanto se libró de ir a la guerra.
¿Suerte? ¿Mala suerte?

Al principio sólo era un caballo y un arado...Todas las cosas tienen una razón de ser. Pero está en cada uno utilizarlas de la mejor manera. Ser pacientes. La paciencia no es una actitud pasiva. Es la más activa de las virtudes. No sólo por la práctica que requiere. Sino porque engloba a muchas otras como la compasión, la templanza. Es una cuestión de esperanza. De pensar algo y llevarlo adelante con fe y confiados en que todo llegara...a su debido tiempo. Algunos le llaman suerte...

¡Agua!

¿Cuánta agua hay en nuestro planeta? Seguro que si lo miramos de buenas a primeras nos parecerá que es muchísima. ¿Cómo calcularlo? ¿Sólo basta con mirar el globo terráqueo? La foto del post representa toda el agua en la tierra en forma de es esfera. Y es impresionante. ¿Será así? Resulta impactante pensar que pueda ser así. Para estar más seguro quizás sea bueno leer el artículo completo (siento subir el enlace en inglés pero no esta disponible en español).
Estos son los dos enlaces en donde puedes ver la fotografía más grande y a su vez otro enlace con el artículo original.
Creo que será bueno para recordar aquello de pensar dos veces cada vez que dejamos correr el agua del grifo sin necesidad.


http://www.thefoxisblack.com/2012/05/10/how-much-water-is-on-the-earth-this-image-explains-it-perfectly/


http://ga.water.usgs.gov/edu/earthhowmuch.html

Innovar

Este fin de semana pasada terminó el Masters 1000 de tenis de Madrid. Un torneo polémico este año por la innovación introducida a través de la tierra batida azul. Un Masters polémico por las declaraciones de Rafa Nadal y Novak Djokovic acerca de las condiciones de la pista. Imposible de jugar y mucho riesgo de lesiones. Federer, que al final ganó el torneo, dijo que le dolía todo el cuerpo. Pero más allá de las reclamaciones lógicas de los jugadores sobre la dificultad de moverse en una pista que producía deslizamientos peligrosos y que obligaba a un esfuerzo muscular extra para anclar el cuerpo y evitar lesiones, surgen algunas dudas.
Las innovaciones no son malas en su naturaleza. Pero deben ir acompañadas de la prudencia. Innovar y lanzarse sin pruebas previas no es innovar. Es aventurarse a la suerte. Y esta bien si uno lo hace individualmente y responsable de las posibilidades y de las consecuencias. Pero innovar sin prudencia y sin tener en cuenta el impacto en los demás ya no es sólo aventurarse a la suerte. Es poner en juego la suerte propia y la de los demás. El Masters de Madrid arriesgo con una pista de tierra batida azul que no estaba lo suficientemente probada. Lo hizo por razones comerciales. Detrás de su innovación, es el componente económico el único motor. Resulta curioso que el azul cobalto elegido sea casi similiar al color de bandera del principal patrocinador. Pero no quiero entrar en esto. Por detrás de las razones económicas se pueden argumentar un millón de ideas. Y todas conducirán, quizás, al mismo punto: el económico. No se comprobó el verdadero rendimiento de las pistas y esto es un riesgo muy alto al que no debería haberse expuesto a los jugadores.

viernes, 20 de abril de 2012

Encrucijada. La hora de decidir

Una de las cuestiones que siempre me han preocupado es el punto de vista desde el cual se toman las decisiones. Sean a nivel personal como a nivel colectivo. Sean entre individuos o entre naciones.
Otra cuestión importante son las formas en las que se expresan estos puntos de vista. La manera en la que, una vez pensadas, se llevan adelante las decisiones.
Estoy completamente de acuerdo con el hecho de que la realidad o el orden internacional han cambiado. Y este cambio no se ha producido precisamente desde abajo. O no ha sido únicamente desde abajo. Todos sabemos que un rayo, aunque "cae" necesita de un "anclaje" a tierra para poder precipitarse. El cambio internacional se ha producido porque una gran parte del mundo ha dicho basta a un modelo materialista que lo ha invadido todo, a un modelo corrupto, vil, pendenciero y explotador.
Lo que antes sufrían países del antiguamente llamado "tercer mundo" lo sufren ahora (claro que una medida ni siquiera comparable) aquellos estados desde los cuales se llevado a cabo un modelo que ha machado cual martillo pilón.
Esta caída en desgracia de los países más poderosos del mundo ha venido acompañada de una transformación económica, ecológica, social y filosófica o espiritual según uno quiera llamarle. Ya no hay lugar para que individuos como ex presidentes, inversores, gurús de la economía y otras artes, iluminados y profetas del miedo se paseen y campen a sus anchas por este planeta. Hemos llegado colectivamente a una encrucijada.
En esa encrucijada de la que no se sale sino tomando una decisión, haciendo una elección y eligiendo un camino; es en donde se encuentra el momento para pensar el punto de vista que queremos adoptar y la forma que queremos darle a ese futuro, a esa decisión y al camino que hemos de construir.
En muchos países de este mundo y durante muchísimos años se han paseado clases elitistas, asociadas al poder, al terror, al populismo explotador, vendidas a inversores ocultos algunos y otros no tanto, mientras con una bandera, una falsa promesa, un colchón, una bolsa de comida y el sueño de un futuro mejor, se explotaban y se quemaban generaciones de talento y esperanza. Y esto ha ocurrido en todo el mundo, de norte a sur, de este a oeste.
Durante muchos años esta clase dirigente se ha distinguido por una verborragia fácil y una filosofía mentirosa, vacía y superficial. No importa el país del que hablemos. Ha sido un denominador común lo repito. No importa el color o el nombre del partido o la empresa de turno.
Y así como el mundo esta cambiando. Así mismo muchos demos cambiar. Es el momento. Es el tiempo de aprender de los errores pasados. De quitarnos la venda de los ojos. De darnos cuenta que estamos ante la encrucijada. Y que la decisión que tomemos va a afectar durante muchas décadas a todo el mundo.
Por eso ya no valen los discursos populistas. Por eso ya no es momento de tomar las decisiones como se han tomado siempre desde los países dominadores del mundo. A golpe de puñetazos en la mesa. Todos sabemos que no por levantar la voz se tiene razón. Que no por elevar el puño se legitiman los derechos. No son estas las formas. Y cuando se hace esto se pierde la legitimidad moral, hoy en dia tan relativizada en todas partes. Más en los países poderosos donde no se encuentra el camino ni el rumbo a una realidad que les excede social, fiosófica y espiritualmente. Países perdidos en el vacío de un referente de futuro porque ese referente estaba asentado en la economía, en lo material, en el puñetazo, la discriminación y la ilusoria superioridad moral.
Hoy más que nunca el resto del mundo tiene derecho a defender lo que históricamente le ha sido arrebatado. Pero debemos defenderlo desde el derecho. Debemos defenderlo en conjunto. Primero quitando de en medio a toda esos años de explotación que no ha hecho otra cosa que sumir en la pobreza a millones de personas. Y por otro, pensando que la manera de defender esos derechos, no es copiando las formas de aquellos que se piensan dueños del mundo.
Debemos mirar el punto de vista desde donde tomamos nuestras decisiones. Debemos darle la forma que la historia nos ha enseñado que es la mejor. Debemos mirar nuestra historia y aprender de ella. No es una lucha contra el mundo. Es la voz que dice que es nuestro momento. El momento de hacer oír la voz. Seguimos siendo fuente de esperanza. En muchos sentidos. Es el momento de demostrar toda nuestra riqueza. Pero no de imponerla como han hecho otros hasta ahora, sino de ofrecerla al mundo. No para perderla. Para compartirla. No para regalarla, sino para ofrecer una alternativa a los otros que no han sabido hacer a lo largo de su historia reciente. Han tenido su momento. Y su momento ha pasado.
Es nuestro momento. Es la hora de la esperanza. Es la hora de mirarnos. De cambiar. De evolucionar. Es la hora de crecer. Es el momento de elegir lo que queremos ser como individuos, como colectivo.... Estamos de pie en la encrucijada y es hora de decidir.